La necesidad de una protección urgente para Doñana se ha reavivado tras la propuesta presentada en el Congreso por Alianza Verde y Podemos, que demanda acciones inmediatas para frenar el deterioro del humedal. Activistas y expertos advierten que la recuperación hídrica observada recientemente se debe a lluvias excepcionales y a medidas artificiales, es decir, un mero espejismo ecológico. Sin un enfoque estructural en la gestión del agua y el restablecimiento del cauce del río Guadiamar, el ecosistema de Doñana, vital para la biodiversidad, seguirá en riesgo.
La sobreexplotación del acuífero y la expansión del regadío intensivo han llevado a un daño significativo en este espacio natural, poniendo en peligro la vida de aves migratorias y otros seres vivos. La propuesta enfatiza la importancia de la recuperación del Guadiamar, lo que podría restablecer el flujo de agua necesario para la salud del humedal. La situación actual, marcada por el deterioro progresivo, exige que se tomen decisiones valientes en términos de conservación, mucho más allá de soluciones temporales que no abordan las causas subyacentes de la crisis ecológica.