Alianza Verde ha presentado una iniciativa en el Congreso, en asociación con Podemos, para que el Gobierno español implemente sin demora el Sistema de Depósito, Devolución y Retorno de Envases (SDDR). Esta exigencia se formula en el contexto del incumplimiento por parte de España de los objetivos de recogida de envases, lo cual obliga legalmente a activar este sistema antes de 2026. Este modelo, que ya opera en más de 60 países, se considera fundamental para mejorar la gestión de residuos, aumentar las tasas de reciclaje y reducir la contaminación en los espacios naturales.
El SDDR enfrenta una gran resistencia, impulsada por presiones de ciertas industrias que buscan retrasar su puesta en marcha. En este sentido, diversas organizaciones han emitido un aviso claro: la Comunidad de Madrid debe resolver antes del 22 de mayo las autorizaciones necesarias para su implementación. En 2023, España solo alcanzó un 41,3 % de recogida de botellas de plástico, muy lejos del mínimo del 70 % exigido por la normativa europea. Cada día se pierden aproximadamente 35 millones de envases que terminan en calles, ríos y playas, agravando la crisis de residuos y la contaminación ambiental.
El sistema de SDDR se perfila como una herramienta clave para avanzar hacia una economía circular más efectiva. A través de este modelo, los consumidores pagan un pequeño depósito al comprar bebidas en envases retornables, que les es devuelto al devolver dichos envases a tiendas y supermercados. Las organizaciones promotoras del sistema argumentan que su implementación en España redirigiría millones de residuos hacia una gestión más sostenible, potenciando la recuperación de materiales para su reutilización y reciclamiento, además de disminuir la dependencia de materias primas vírgenes. Así, la transición hacia el SDDR no solo busca mejorar las tasas de reciclaje, sino también mitigar el impacto ambiental generado por los envases desechados.