Los golpes de calor en trabajadores que laboran al aire libre se han convertido en una gran preocupación en España, especialmente con la llegada del verano. Sindicatos como Comisiones Obreras (CCOO) advierten que el cambio climático ha intensificado la frecuencia y duración de las olas de calor, lo que representa un riesgo serio para quienes trabajan en sectores como la construcción, agricultura y limpieza. Las altas temperaturas no solo amenazan la salud de los trabajadores, provocando deshidratación y agotamiento físico, sino que también pueden tener un impacto económico significativo.

La secretaria de Salud Laboral de CCOO Sevilla, Carmen Tirado, destaca que muchas empresas aún no cuentan con protocolos adecuados para gestionar estos episodios climáticos. La legislación vigente permite a las empresas adaptar jornadas y paralizar actividades en caso de riesgo grave para la salud laboral. Por ello, se están pidiendo evaluaciones específicas de estrés térmico y capacitaciones para que los trabajadores reconozcan los síntomas de los golpes de calor. La prevención se convierte así en una herramienta esencial para garantizar la seguridad en el trabajo frente a las inclemencias del clima.