Tarragona ha iniciado una innovadora iniciativa con la instalación de cajas nido para aves rapaces, con el fin de controlar la sobrepoblación de palomas y estorninos, dos especies urbanas que generan problemas de higiene y molestias. Se han colocado nueve de estas estructuras en puntos estratégicos de la ciudad, buscando atraer depredadores naturales como halcones peregrinos y cernícalos para lograr un equilibrio ecológico sin recurrir a medidas invasivas.

El uso de aves rapaces no solo contribuye al control de plagas, sino que también promueve la salud del ecosistema urbano. Se estima que cada pareja y sus crías pueden consumir alrededor de 800 palomas al año, lo que impacta significativamente en la reducción de estas poblaciones. Además, las cajas nido, diseñadas con materiales duraderos y adaptadas a las condiciones urbanas, también tienen un enfoque educativo, fomentando la concienciación sobre la fauna y el medio ambiente entre los ciudadanos.

Esta estrategia de fomentar la biodiversidad urbana está integrada en una tendencia creciente hacia métodos más sostenibles de gestión de la fauna, lo que coloca a Tarragona como un ejemplo de gestión respetuosa con la naturaleza y la mejora del entorno urbano.