SOS Costa Brava ha emitido una alerta sobre el colapso de la posidonia oceánica en la Costa Brava, un ecosistema marino crucial que se encuentra bajo una fuerte presión debido al fondeo ilegal de embarcaciones. Este problema, que se agrava cada verano, propicia la degradación de estas praderas, que son esenciales para la salud del litoral. A pesar de la normativa existente, el fondeo ilegal continúa causando daños irreparables, y se estima que la recuperación de estas áreas puede llevar décadas o incluso siglos.

Las praderas de posidonia en Cataluña abarcan más de 9.000 hectáreas, aunque su superficie está disminuyendo a un ritmo alarmante. Entre los puntos críticos donde el impacto es más severo se encuentran la bahía del Golfet, Llafranc, la bahía de Palamós y Cala Futadera. La organización destaca que la degradación va más allá del daño ecológico, poniendo en riesgo la seguridad de los bañistas al invadir las zonas de baño, que deberían estar libres de embarcaciones. Ante esta situación, SOS Costa Brava ha lanzado una campaña para financiar acciones de vigilancia y denuncia, exigiendo mayores medidas de control y la instalación de boyas ecológicas para proteger este vital ecosistema marino.