Sona, un tigre de 16 años que fue utilizado desde sus tres meses de vida en espectáculos circenses para trucos de magia, ha llegado al mayor santuario de grandes felinos y primates de Europa, gestionado por la Fundación AAP en Villena, Alicante. Su estado de salud presenta secuelas graves, como desungulado en sus patas delanteras, cataratas severas y la ausencia de un colmillo, consecuencia de su vida de encierro y maltrato. Este traslado simboliza un cambio importante, ya que se produce tras la reciente prohibición del uso de animales salvajes en espectáculos en Portugal, diseñada para proteger especies que han estado expuestas a condiciones inadecuadas.
El proceso de adaptación de Sona incluirá un periodo de cuarentena, durante el cual será sometido a revisiones veterinarias para evaluar su salud y facilitar su integración en un entorno más natural. La Fundación AAP enfatiza la necesidad de trabajar hacia una legislación a nivel europeo que elimine por completo la explotación de animales en circos, ya que en muchos países la práctica aún es permitida. Con la llegada de Sona, se destaca la importancia de rescatar a animales en situaciones similares y mejorar su bienestar en un entorno diseñado para su recuperación.