La ciudad de París experimenta condiciones climáticas atípicas a finales de mayo, con temperaturas que han llegado a ser hasta 13 grados superiores a lo habitual. Esta situación ha llevado a la organización de Roland Garros a reforzar los protocolos de seguridad para proteger a jugadores y espectadores del calor extremo. La Federación Francesa de Tenis (FFT) ha implementado un sistema para monitorear el índice WBGT, que evalúa las condiciones térmicas antes y durante los partidos.

Con previsiones que indican que las temperaturas permanecerán por encima de los 30 grados, el torneo ha tomado medidas adicionales para evitar incidentes relacionados con el calor. Jugadores como Gabriel Diallo y Casper Ruud han experimentado graves consecuencias, incluyendo golpes de calor. Recientemente, el tenista Jannik Sinner colapsó durante un partido debido a la ola de calor, evidenciando los retos que presentan estas condiciones extremas. Alejandro Davidovich también ha reportado que el calor ha impactado su rendimiento físico durante el certamen.