El Gobierno de Perú ha aprobado una innovadora política nacional para pueblos indígenas, con vigencia hasta 2040, tras un extenso proceso de diálogo de seis años con las comunidades originarias. Esta medida, considerada histórica, impactará a aproximadamente seis millones de peruanos, y se articula a través de 40 entidades de 19 ministerios, lo que refleja un enfoque multisectorial poco común en la región.

La política tiene como objetivo asegurar derechos, promover la identidad cultural y avanzar hacia un desarrollo más inclusivo, estableciendo que para 2040, siete de cada diez integrantes de pueblos indígenas ejerzan plenamente sus derechos. La estrategia incluye 141 servicios públicos diseñados para abordar las necesidades concretas de estas comunidades, cerrando así brechas históricas de desigualdad y promoviendo la equidad social. Su implementación se presenta como un reto clave para garantizar mejoras reales en la vida de los pueblos originarios que son una parte integral de la diversidad cultural de Perú.