Un equipo de investigación liderado por la Universidad de Cambridge ha estudiado cómo varias especies de peces desarrollaron de forma independiente un patrón de locomoción terrestre eficiente, conocido como marcha ondulante en trípode. Este descubrimiento proporciona pistas sobre cómo los primeros vertebrados pudieron conquistar la tierra. A través de un robot diseñado para simular esta locomoción, los científicos han podido comprobar que las soluciones mecánicas en la evolución reflejan patrones similares en diferentes especies, sugiriendo que las limitaciones del entorno moldearon su anatomía.

El robot simula la manera en que especies como el bichir gris (Polypterus senegalus) se desplazan por tierra, confirmando que los principios de biomecánica son fundamentales en la evolución de la locomoción terrestre. Este estudio no solo ayuda a entender mejor la transición de los vertebrados desde el agua hacia la tierra, sino que también revela cómo los patrones de movimiento pueden haber aparecido antes del desarrollo completo de extremidades adaptadas a la vida terrestre. Los hallazgos sugieren que la habilidad para moverse fuera del agua ofreció ventajas significativas en la supervivencia de estas especies primitivas, un hecho que podría ser crucial en el estudio de la paleontología moderna.