Las escuelas infantiles de 0 a 3 años en España implementarán menús saludables, marcando una de las reformas nutricionales más significativas en años. Esta iniciativa, promovida por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, busca garantizar que los menores reciban una alimentación equilibrada, incorporando más frutas y verduras frescas y reduciendo la presencia de productos ultraprocesados. Este enfoque tiene como fin convertir estos centros en espacios donde la salud y la sostenibilidad sean prioritarios en la educación alimentaria.

La nueva normativa establece que, a partir de ahora, los centros deberán ofrecer diariamente alimentos frescos, asegurando que al menos el 45 % de las frutas y verduras sean de temporada, además de limitar los productos precocinados a un máximo de una ración mensual. Con estas medidas, se busca desterrar hábitos alimentarios poco saludables desde la infancia, promoviendo el consumo de pescado y legumbres, y garantizando que las únicas bebidas disponibles sean agua y leche, evitando así la introducción de azúcares desde una edad temprana.

Adicionalmente, se fomentará la utilización de técnicas culinarias más saludables, priorizando métodos como el vapor y el hervido, y se destinará un 5 % del presupuesto alimentario a productos ecológicos. Estos cambios se presentan como una estrategia fundamental no solo para mejorar la dieta de los menores, sino también para contribuir a la sostenibilidad y apoyar la producción local, reflejando un cambio hacia políticas alimentarias más responsables desde la infancia.