La nueva normativa europea sobre envases, conocida como PPWR, comenzará a aplicarse en todos los Estados miembros el próximo 12 de agosto. Esta legislación ha generado desconcierto entre empresas de diversos tamaños en España, especialmente en el sector de las pequeñas y medianas empresas (pymes), que enfrentan grandes desafíos para adaptarse a los nuevos requisitos. Ecoembes, la organización enfocada en la economía circular a través del reciclaje de envases, ha subrayado que la normativa, aprobada a finales de 2024 y en vigor desde febrero, exigirá cambios significativos en la forma en que se gestionan los materiales de embalaje.

Entre las principales modificaciones, se encuentran un nuevo etiquetado armonizado a partir de 2028 y la prohibición de ciertos formatos de envases plásticos, como envoltorios de frutas y verduras frescas, así como monodosis plásticas en el sector Horeca desde 2030. La normativa también establece estándares más estrictos sobre la reciclabilidad, que exigirán un mínimo del 70 % para 2030, aumentando al 80 % en 2035 y al 95 % en 2038. Esto refleja una ambición por mejorar la economía circular en Europa, aunque, al mismo tiempo, puede generar incertidumbres para las empresas que deben adaptarse a estas nuevas exigencias.

En un contexto relacionado, Ecoembes ha reportado un récord en la recuperación de envases, con 2.230.369 toneladas recicladas solo en 2025. La organización ha hecho énfasis en que los hogares lograron una tasa de reciclaje del 74,6 %, superando el objetivo del 65 % fijado en el Real Decreto 1055/2022. Sin embargo, persiste la preocupación por los envases comerciales, donde solo se ha logrado un 47,7 % de adecuación, lo que indica que aún hay un largo camino por recorrer para alcanzar las metas de reciclabilidad establecidas. Esto enfatiza la necesidad de que las empresas, incluidas las pymes, se adapten y refuercen su compromiso con la sostenibilidad.