Un reciente estudio internacional revela que al menos 151 especies de peces no nativos han invadido las aguas continentales de varios países mediterráneos, con 106 de estas especies establecidas en el medio silvestre. Los países más afectados incluyen a Italia, España, Francia, Bosnia y Herzegovina, y Croacia, mientras que Libia y Malta presentan las cifras más bajas de especies invasoras. Este trabajo es una de las investigaciones más completas hasta la fecha sobre la distribución de especies invasoras en el Mediterráneo, según Francisco Oliva, profesor de la Universidad de Murcia.
La investigación sugiere que la riqueza de especies invasoras está vinculada a factores socioeconómicos, como el PIB y la cantidad de hábitats acuáticos. La mayoría de las introducciones son consecuencia de actividades humanas, tales como escapes de acuicultura y liberaciones para pesca deportiva. Las especies invasoras pueden causar un daño significativo a las autóctonas y cambiar los ecosistemas. Los expertos recomiendan el fortalecimiento de medidas de prevención y cooperación internacional para controlar estas introducciones y mitigar sus efectos, especialmente en un contexto de cambio climático que podría favorecer su expansión.