Marruecos tiene un ambicioso plan para crear 30.000 empleos en el sector del reciclaje textil, buscando posicionarse como un líder en producción sostenible en el Mediterráneo. Según un estudio de la Corporación Financiera Internacional (IFC) del Banco Mundial, la economía circular puede resultar en una transformación del sector, atrayendo inversiones de hasta 1.900 millones de dólares y formalizando empleos actualmente en la economía informal.
Este esfuerzo no solo se centra en el crecimiento económico, sino que también aborda cuestiones ambientales. Se estima que el reciclaje de textiles podría reducir las emisiones de carbono en un 18% y el consumo de agua en más de un 60%. De acuerdo con el informe, el programa piloto "Marruecos Circularidad Textil" ha superado las expectativas, logrando reciclar 2.400 toneladas de residuos hasta la fecha.
Además, la proximidad de Marruecos a la Unión Europea, que representa el 93% de sus exportaciones textiles, será fundamental para su éxito. Con la implementación del Pasaporte Digital de Productos en 2027, la industria se verá presionada a cumplir con nuevos estándares de sostenibilidad, lo que podría beneficiar aún más a la economía circular del país. Al actualizar normativas y mejorar la trazabilidad, Marruecos podría consolidarse como un referente en moda sostenible en el norte de África.