Los bosques nubosos de América Latina, importantes ecosistemas que regulan el agua y albergan una alta biodiversidad, enfrentan la amenaza de su desaparición para el año 2070 si no se implementan medidas urgentes contra el calentamiento global. Un estudio revela que, en un escenario de altas emisiones, el área climáticamente adecuada para estos bosques podría reducirse en un 91%, afectando a aproximadamente 19,5 millones de personas que dependen de la regulación hídrica que estos bosques proporcionan.

Estos bosques, que se encuentran en regiones como los Andes y la Mata Atlántica de Brasil, son cruciales para la conservación de especies endémicas y para la producción de agua. Si la temperatura sigue en aumento, muchas de estas especies se verán obligadas a desplazarse a altitudes más altas, enfrentando un habitat cada vez más fragmentado y vulnerable. Los autores del estudio enfatizan la necesidad de combinación de esfuerzos para reducir emisiones y programas de conservación para asegurar la supervivencia de estos ecosistemas esenciales, que también son clave para la regulación del agua en las comunidades cercanas.

En la actualidad, solo un tercio de los bosques nubosos está protegido, lo que agrava el riesgo de fragmentación y presión humana sobre estos entornos. La acción inmediata es imperativa para mitigar la pérdida de biodiversidad y asegurar el suministro de agua de calidad para millones de personas.