La crisis del gas en 2026 ha puesto a prueba la resiliencia energética de Europa, pero España ha demostrado una capacidad notable para adaptarse. Gracias a la significativa expansión de la energía eólica y solar, la influencia del gas sobre los precios eléctricos ha disminuido de un 52 % en 2021 a solo un 9 % en 2026. Esto ha permitido a los hogares españoles con tarifa regulada evitar un sobrecoste de unos 10 euros al mes, en comparación con la dependencia anterior del gas.

El crecimiento de la generación renovable, que aumentó un 37 % entre 2021 y 2025, ha sido clave en este cambio. España, con un precio promedio de electricidad de aproximadamente 42 euros por megavatio hora, sigue siendo uno de los mercados eléctricos más competitivos, especialmente en comparación con Italia, donde el precio ha superado los 143 euros. Además, la transición energética en España ha continuado avanzando sin interrupciones, incorporando 1,3 gigavatios mensuales de nueva capacidad renovable entre mayo de 2025 y febrero de 2026, lo que refuerza la estabilidad de la red eléctrica.

El Ministerio para la Transición Ecológica destaca el informe del centro de análisis energético Ember como confirmación de la eficacia de la estrategia energética española. Las medidas adoptadas, que incluyen incentivos fiscales y la electrificación de diversos sectores, también han contribuido a abaratar los costos energéticos. En este contexto, la experiencia española se posiciona como un modelo para otros países europeos, demostrando que la transición energética puede ofrecer no solo descarbonización, sino también seguridad económica para los hogares y empresas.