El uso de cerillas en jardinería, especialmente para mejorar el crecimiento de plántulas, ha cobrado popularidad en redes sociales, pero expertos advierten que este método no es efectivo. Aunque las cerillas contienen elementos como azufre y fósforo, su composición química no está diseñada para el cultivo de plantas. Por ejemplo, el fósforo en las cerillas no está presente en cantidades adecuadas para ser considerado un fertilizante útil.
Los especialistas sugieren que las plantas necesitan un sustrato adecuado y fertilizantes específicos, en lugar de depender de subproductos como las cerillas. Además, el uso excesivo de fósforo puede incluso contribuir a problemas ambientales como la eutrofización de cuerpos de agua, un fenómeno donde el agua se enriquece en exceso con nutrientes, afectando a la vida acuática. En su lugar, se recomienda el uso de compost maduro y técnicas de cultivo que garanticen un entorno óptimo para que las raíces se desarrollen sanas y fuertes.