Las cenizas generadas por la quema de madera están siendo reconsideradas por los agricultores debido a sus propiedades beneficiosas como enmienda para el suelo. Este residuo, que a menudo se desechaba, contiene minerales como el potasio, calcio y magnesio, que pueden mejorar la fertilidad, especialmente en suelos ácidos y deficientes en potasio. Sin embargo, su aplicación debe ser controlada, ya que su exceso puede resultar en toxicidad para las plantas, así como ser perjudicial si proviene de madera tratada o contaminada.

Estudios han demostrado que el uso adecuado de ceniza de madera puede aumentar significativamente la concentración de potasio en el suelo y la biomasa de cultivos como la komatsuna. Sin embargo, un análisis previo del suelo es esencial para determinar si su uso es adecuado, y se recomiendan prácticas responsables que incluyan una limitación en la cantidad aplicada y un control sobre la acidez del suelo. Además, no se debe usar ceniza en plantas que requieren suelos ácidos o si el pH del suelo ya es elevado, dado que puede interferir en la absorción de micronutrientes esenciales. Este enfoque no solo potencia la sostenibilidad agrícola al reciclar un residuo sino que también contribuye a la salud del ecosistema agrícola.