La Unión Europea (UE) se enfrenta a la tarea de reducir sus emisiones netas de gases de efecto invernadero en un 86 % para 2040, tomando como base el año 1990. Esta medida es fundamental para alcanzar la neutralidad climática en 2050, según un estudio del Instituto Potsdam para la Investigación del Impacto Climático publicado en la revista Nature. Para lograrlo, se prevé una expansión significativa de las energías renovables, especialmente la energía eólica y solar, cuya generación deberá aumentar siete veces en comparación con los niveles de 2018 a 2022.

Los investigadores advierten que, para alcanzar este objetivo ambicioso, la cuota de electricidad en el consumo final deberá alcanzar el 49 %. Además, será crucial reducir la demanda de gas natural y petróleo en un 60 %. La captura de carbono en la atmósfera también será esencial, requiriendo un aumento del 26 % anual entre 2030 y 2040 para alcanzar los 188 millones de toneladas de CO2 al año. Los expertos destacan que la implementación de políticas ambiciosas en este contexto permitirá a la UE volverse económicamente más fuerte e independiente en el ámbito energético.