La sostenibilidad corporativa se ha consolidado como un eje fundamental de competitividad en el contexto actual, caracterizado por la incertidumbre geopolítica y cambios en la regulación. Según las conclusiones del Sustainable Governance Forum 2026, organizado por Forética, las empresas están integrando cada vez más los criterios de medio ambiente, sociales y de gobernanza (ESG) en su estrategia central. Esta integración no solo responde a presiones regulatorias, sino también a las exigencias de inversores y mercados, que buscan compañías adaptadas y resilientes. En este marco, BBVA ha celebrado la Semana de la Sostenibilidad, donde se discutió cómo la sostenibilidad se ha transformado en un motor de crecimiento. La entidad ha canalizado ya 36.000 millones de euros en negocio sostenible durante el primer trimestre de 2026, lo que representa un aumento del 33% en comparación con el año anterior.

Durante el foro de Forética, los asistentes discutieron la importancia de los datos ESG, enfatizando que la transparencia y la calidad de la información son cruciales para mantener la confianza de inversores y reguladores. Además, cerca del 43% de las empresas del IBEX 35 cuentan con comisiones específicas para abordar temas de sostenibilidad. BBVA resaltó que la descarbonización y la eficiencia energética son no solo una necesidad empresarial, sino también una oportunidad para ganar rentabilidad. Este esfuerzo está ayudando a las empresas a afrontar desafíos como la volatilidad de los mercados energéticos y a prepararse para un futuro donde la sostenibilidad será cada vez más relevante en la toma de decisiones estratégicas.