Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria ha puesto de manifiesto cómo las presiones humanas están deteriorando gravemente las comunidades de peces de arrecife en la costa de Gran Canaria. Este trabajo, llevado a cabo por el grupo Biodiversidad y Conservación (BIOCON) del Instituto Universitario ECOAQUA, ha evidenciado una disminución significativa de la biomasa y de funciones ecológicas vitales como la herbivoría. Utilizando técnicas de muestreo visual y videovigilancia submarina, los científicos analizaron más de 6.000 peces de 37 especies, encontrando un retroceso notable en las especies clave del ecosistema que interaccionan entre sí.
Los hallazgos indican que la presión ambiental, incluida la sobrepesca y la masificación costera, no solo afecta a la cantidad de peces, sino que también altera las interacciones tróficas. Se observó que las especies de peces omnívoros y herbívoros sufrieron descensos drásticos, con un impacto considerable en la circulación de energía y nutrientes en el ecosistema marino. Según los investigadores, estos cambios podrían ser más severos de lo que sugieren las mediciones tradicionales de biomasa, insinuando la existencia de efectos ocultos que podrían comprometer la salud de los arrecifes a largo plazo.
Además, el estudio destaca el papel crítico que desempeñan las especies objeto de pesca, que representan el 87% de la biomasa total analizada. La reducción de estas especies no solo frena el flujo energético del ecosistema, sino que también modifica la conducta de supervivencia de los peces restantes, lo que podría llevar a un desequilibrio ecológico aún mayor. La investigación también sugiere la necesidad urgente de impulsar medidas de conservación y gestión sostenible para proteger estos ecosistemas dinámicos y los recursos marinos que son cruciales para las comunidades locales. La red internacional ReefRUV Global Network en la que se inserta este estudio, busca adoptar enfoques estandarizados para la monitorización de los ecosistemas arrecifales y preservar la biodiversidad marina a nivel global.