Una investigación realizada por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria ha revelado que las presiones humanas están reduciendo significativamente la biomasa y las funciones ecológicas, como la herbivoría, de las comunidades de peces de arrecife. El estudio, llevado a cabo por el grupo Biodiversidad y Conservación (BIOCON) del Instituto Universitario ECOAQUA, señala que las actividades pesqueras tienen un impacto negativo adicional en las interacciones tróficas, más allá de lo que la biomasa por sí sola puede indicar.
Los investigadores hallaron que la biomasa de omnívoros y herbívoros disminuyó considerablemente, lo que es preocupante dado su rol vital en la transferencia de energía dentro del ecosistema. La investigación combinó métodos de muestreo visual y videovigilancia submarina, analizando más de 6.000 peces de 37 especies, para evaluar el impacto de las presiones humanas en la biomasa y la presión alimenticia de los peces en Gran Canaria. Estos hallazgos enfatizan la necesidad de promover una gestión sostenible y la conservación de estos importantes grupos tróficos en islas oceánicas.