Una importante operación policial en Ho Chi Minh, Vietnam, resultó en el rescate de 400 gatos que estaban destinados al consumo humano, revelando una red ilegal que llevaba años operando en la captura y comercialización de felinos. Durante la intervención, se encontraron a varios de estos animales hacinados en jaulas, y lamentablemente, también se hallaron gatos muertos, presuntamente preparados para su venta. La investigación ha descubierto que muchos de estos gatos habían sido robados de sus hogares, lo que subraya la cruel naturaleza de este tráfico.

La ONG Humane World for Animals ha alertado sobre la magnitud de este problema, indicando que miles de gatos son robados y sacrificados mensualmente en Vietnam. Aunque la mayoría de la población no consume carne de gato, la práctica persiste en ciertas áreas debido a creencias culturales. Expertos en bienestar animal han instado a las autoridades a tomar medidas más estrictas contra el tráfico de animales, enfatizando la urgencia de proteger a estos felinos que sufren en condiciones deplorables.