La compañía vasca Basquevolt ha logrado un avance significativo en la movilidad eléctrica europea con su nueva batería de estado sólido, que presenta una densidad energética de 402 Wh/kg. Este avance destaca no solo por su rendimiento, sino también porque incluye un 75 % de componentes provenientes de Europa, lo que contribuye a la autonomía tecnológica del continente y a la reducción de la dependencia de proveedores asiáticos. Esta batería tiene aplicaciones que van más allá del automovilismo, abarcando también la aviación y el almacenamiento renovable.

Además, esta innovación permite optimizar las redes eléctricas, almacenando de manera más eficiente la energía generada por parques eólicos y solares. La batería no solo mejoraría la autonomía y eficiencia de los vehículos eléctricos, sino que también podría jugar un papel crucial en la transición hacia un modelo de transporte más sostenible. La colaboración entre Basquevolt y Ampere, la división de Renault, es un paso estratégico que acelerará la validación de estas baterías para futuros modelos de vehículos eléctricos, resaltando así el potencial de España en el desarrollo de tecnologías energéticas avanzadas, lo que es fundamental para situar a Europa en una posición competitiva global.