Un reciente informe del grupo de presión internacional REN21 revela que, aunque las energías renovables constituyen entre el 85 y el 90 % de la nueva capacidad eléctrica instalada a nivel global, el consumo total de energía proveniente de estas fuentes sigue limitado al 15 %. Esta disparidad resalta una creciente brecha entre el avance de las renovables y las estructuras gubernamentales y económicas que persisten en su apoyo a los combustibles fósiles.
El estudio también indica que en 2025, la inversión global en energías renovables disminuyó en 70.000 millones de dólares, un 9 % menos que el año anterior, mientras que las subvenciones a los combustibles fósiles fueron aproximadamente tres veces mayores que las asignadas a las energías limpias. REN21 enfatiza que, para cumplir con los objetivos climáticos, el mundo debe invertir 5,5 billones de dólares en redes eléctricas para 2030. Las energías renovables deben ser vistas como un componente clave para la seguridad energética y la resiliencia económica.