El informe "Fashion CFO Agenda 2026", elaborado por Global Fashion Agenda y Boston Consulting Group, destaca cómo los directores financieros del sector de la moda enfrentan una creciente necesidad de integrar la sostenibilidad en sus estrategias. Desde 2022, ha disminuido la atención a la sostenibilidad en las conferencias de resultados, mientras que la volatilidad de precios de materias primas y regulaciones emergentes presionan la necesidad de una transición ecológica efectiva.

Se prevé que las nuevas regulaciones, como la Responsabilidad Ampliada del Productor, afecten significativamente a los costos operativos, previendo un aumento del 1,1 % en el costo de los productos vendidos y una disminución del 4 % en el beneficio neto hasta 2030. No obstante, el informe revela que se puede reducir alrededor del 70 % de las emisiones de gases de efecto invernadero del sector de manera rentable. Esto enfatiza la importancia de que las empresas adopten modelos circulares y enfoques de financiación innovadores, como el precio interno del carbono, para asegurar su viabilidad y competitividad en el futuro.

El papel de los directores financieros se convierte así en esencial, ya que deben colaborar estrechamente con los responsables de sostenibilidad para asegurar que las iniciativas verdes no solo sean factibles, sino también rentables. Esto se manifiesta en ejemplos como la iniciativa Future Supplier, que ayuda a marcas a invertir en la sostenibilidad de sus cadenas de suministro, permitiendo un coste de transición más accesible.

El informe se presenta en el Global Fashion Summit, que reúne a expertos de la industria para discutir el futuro ecológico de la moda en un contexto de cambios disruptivos y descensos de la rentabilidad.