Una decisión judicial sin precedentes ha logrado suspender el tráfico de buques asociado al Proyecto Saguaro, un plan de gas natural licuado en Puerto Libertad, Sonora. Esta medida responde a preocupaciones sobre la seguridad de las ballenas, que se enfrentan a riesgos de colisión, contaminación acústica y otros daños en un ecosistema que alberga hasta el 33% de la biodiversidad marina global. La iniciativa, impulsada por organizaciones ambientales, busca reconocer a las ballenas como sujetos de derechos, lo que podría influir en futuras políticas de protección ambiental.

El Golfo de California es hogar de cerca del 50% de las especies de ballenas del mundo y es crucial para su reproducción y migración. La paralización del proyecto de gas se basa en el principio de precaución, destacando el potencial impacto irreversible sobre estos ecosistemas. Esta resolución no solo protege a las ballenas, sino que también abre un debate más amplio sobre la necesidad de un desarrollo sostenible y equilibrado que priorice la vida marina en las decisiones políticas y económicas.