En los últimos años, el precio de la electricidad en España ha experimentado una notable disminución, ahora situándose 60% por debajo de los niveles de 2021. Este cambio se ha dado en un contexto donde el incremento de la generación renovable ha sido significativo, integrando en 2025 el 96,6% de la producción renovable en los mercados. Sin embargo, este auge también ha generado desafíos en la infraestructura de distribución, provocando cuellos de botella que han encarecido ciertos ajustes técnicos, como el uso de centrales de ciclo combinado y la desconexión de plantas renovables.
A pesar de los costes asociados a las Restricciones Técnicas (RRTT), que superaron los 3.000 millones de euros en 2025, la Red Eléctrica de España (REE) subraya la importancia de seguir trabajando en la integración de energías limpias para abaratarlas. Las medidas en marcha para optimizar la red buscan no solo garantizar la estabilidad del sistema, sino también crear un entorno más competitivo en los precios de la energía, cuyo coste actual en España es inferior al de otros países europeos como Alemania, Italia y el Reino Unido.