En un contexto donde la movilidad ha alcanz cifras récord, la DGT se enfrenta a un estancamiento en la reducción de víctimas mortales en accidentes de tráfico, con 1.785 fallecidos en 2024. Según Pere Navarro, su director general, la situación exige la implementación de nuevas herramientas que se adapten a factores difíciles de gestionar, como el uso del teléfono móvil. Para lograr los objetivos de la Agenda 2030, la DGT planea adoptar políticas más específicas y precisas en lugar de medidas generales.

Navarro anuncia el despliegue de más de 230 dispositivos con Inteligencia Artificial, que no solo medirán la velocidad, sino que también supervisarán el cumplimiento de otras normas de seguridad como el uso del cinturón y el uso del móvil al volante. Además, destaca la importancia de la nueva Ley de Movilidad Sostenible, que exige a las empresas incorporar la seguridad vial en sus estrategias de sostenibilidad. Según Navarro, "la sostenibilidad, si no es segura, simplemente no es sostenible".