La descarbonización de edificios se encuentra en un momento crucial a nivel global. A pesar de la creciente eficiencia energética en las construcciones, el progreso actual es insuficiente para cumplir con los objetivos climáticos internacionales, según un reciente informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. Este informe revela que el sector de la construcción es uno de los principales responsables de las emisiones contaminantes, generando alrededor del 37% de las emisiones globales y el 28% del consumo energético mundial. Las emisiones vinculadas a este sector han aumentado un 1% en 2024, alcanzando 9,9 gigatoneladas de CO2.
Para lograr una descarbonización efectiva, se estima que se necesitarán inversiones de aproximadamente 5,9 billones de dólares antes de 2030. Los expertos enfatizan que la mejora de la eficiencia energética y el incremento en el uso de energías renovables son fundamentales para mitigar la dependencia de combustibles fósiles y avanzar hacia viviendas más sostenibles. La transformación del sector requiere de políticas públicas robustas y una colaboración activa entre gobiernos y fondos de inversión para facilitar reformas necesarias. Sin una respuesta efectiva, el crecimiento urbano y la expansión de nuevas infraestructuras seguirán presionando los recursos energéticos y materiales, complicando aún más la lucha contra la crisis climática.