Un reciente estudio de la Universidad del País Vasco (EHU) y el centro BC3 pone de manifiesto las desigualdades sociales y ambientales en el acceso a coches eléctricos en España. La investigación señala que la propiedad de estos vehículos se concentra en hogares con ingresos altos y un mayor nivel educativo, principalmente en grandes ciudades como Madrid y Barcelona. Además, los actuales programas de ayudas públicas, como el Plan Auto+, no están corrigiendo esta desigualdad, lo que pone en riesgo los objetivos climáticos del país para 2030.

Según Mercè Amich, investigadora del estudio, es crucial democratizar el acceso a tecnologías eléctricas para cumplir con los objetivos de sostenibilidad. A día de hoy, España aspira a tener 5,5 millones de coches eléctricos para 2030, pero este objetivo parece inalcanzable con solo 600,000 vehículos en circulación en 2026. Entre las propuestas de la EHU se incluye establecer un límite de renta para acceder a las ayudas y recuperar incentivos para el achatarramiento de vehículos antiguos, lo que podría mejorar la efectividad de las políticas públicas hacia una transición más justa y sostenible.