El informe de 2025, producido por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (CEPMPM), retrata una Europa en crisis climática, con una aceleración en el calentamiento que duplica el promedio global. Durante este año, se ha documentado que más del 95% del continente experimentó temperaturas superiores a la media histórica, llevando a una serie de calamidades. En particular, España ha sido severamente impactada, enfrentando hasta 50 días más de calor extremo, con temperaturas que alcanzaron los 45 °C. El noreste de la península experimentó incendios devastadores, como el que arrasó aproximadamente 40.081 hectáreas en Zamora, contribuyendo a un total de 1.034.550 hectáreas de terreno quemado en Europa, un récord histórico.
Además de los incendios, la escasez de agua es un desafío crítico, con el 70% de los ríos europeos reportando caudales por debajo de la media. Esta sequía, junto con la pérdida de nieve y glaciares, amenaza directamente la biodiversidad y la agricultura en el continente. En el ámbito marino, el 86% de las aguas han registrado episodios de calor extremo, afectando gravemente a los ecosistemas costeros. No obstante, la creciente adopción de energías renovables, que representaron el 46,4% de la generación eléctrica en 2025, ofrece una ligera esperanza para mitigar el colapso ambiental. La transición hacia fuentes de energía sostenibles se vuelve imperativa ante la gravedad de la situación climática actual.