La saturación informativa sobre la crisis climática puede dificultar la acción individual, pero el nudging, o 'empujoncito', se presenta como una estrategia eficaz para fomentar decisiones más sostenibles. Edgar González-Hernández, profesor de Psicología en la Universidad Internacional de Valencia, destaca que el cambio de hábitos se consolida mejor cuando no hay presión ni culpa, sino un entorno que facilita la adopción de conductas sostenibles.

González-Hernández advierte que los mensajes alarmistas pueden activar un 'modo de amenaza' en las personas, lo que provoca bloqueo y pasividad. Para que el cambio sea efectivo, es vital que esté respaldado por sistemas sociales y políticas que integren la sostenibilidad. Además, enfatiza que las nuevas generaciones tienen un papel crucial en esta transformación, aunque no deben cargar con toda la responsabilidad sin el apoyo adecuado.

Finalmente, propugna por la 'amabilidad' como base para cualquier cambio sostenible, sugiriendo que ser amables con uno mismo y con los demás puede facilitar la permanencia de las acciones en el tiempo. Hacer visible lo invisible es fundamental para que las personas comprendan el impacto de sus acciones cotidianas en el contexto del cambio climático.