La anguila europea se encuentra en una situación crítica, atravesando una de las crisis ecológicas más severas de los ecosistemas acuáticos en Europa. La comunidad científica ha alertado en el Congreso de los Diputados sobre la disminución alarmante de la población juvenil, que ha caído un 89% en las últimas tres generaciones. Entre las principales amenazas se encuentran la sobrepesca, la construcción de presas y el cambio climático, que están poniendo en riesgo la persistencia de la especie.

Los científicos también señalaron la falta de medidas efectivas por parte de las instituciones, que han fracasado en implementar un entorno legal robusto para la protección de la anguila. A pesar de las recomendaciones del Consejo Internacional para la Exploración del Mar desde el año 2000 de adoptar una política de “captura cero”, la mortalidad pesquera sigue siendo un problema grave. La crisis de la anguila no solo afecta a esta especie, sino que también refleja un deterioro más amplio en los ecosistemas acuáticos, como se evidencia en la disminución del salmón atlántico en España.

Los investigadores advierten que si no se toman decisiones rápidas y coordinadas, la anguila europea podría enfrentar un colapso irreversible, lo que demandaría acciones de restauración de ecosistemas fluviales y una reducción drástica de la presión pesquera. Las medidas urgentes son esenciales para intentar revertir esta situación crítica y asegurar la continuidad de esta especie emblemática en Europa.