Un equipo de investigadores de la Universidad de Cambridge ha diseñado un reactor capaz de transformar ácido recuperado de baterías de coches en hidrógeno limpio. Este innovador sistema también aborda el problema del plástico, ya que ayuda a descomponer materiales difíciles de reciclar, como el PET y el nailon. Durante pruebas de laboratorio, el reactor ha demostrado funcionar más de 260 horas sin pérdida de rendimiento, produciendo además ácido acético, un compuesto de gran utilidad en la industria.

El reciclaje de plástico sigue siendo un desafío global, con solo el 18% de la producción mundial siendo reciclado. Este nuevo proceso no solo convierte residuos problemáticos en recursos útiles, sino que también impulsa un sistema más circular en la gestión de desechos. Sin embargo, los investigadores han señalado que, para llevar esta tecnología al mercado, es crucial superar obstáculos como la construcción de reactores que puedan soportar condiciones corrosivas y gestionar residuos en el mundo real. El objetivo es avanzar hacia un modelo que permita reutilizar los desechos de manera efectiva y sostenible.

Adicionalmente, otro avance relevante en el ámbito de la producción de hidrógeno proviene de investigaciones en España, donde se ha logrado transformar residuos del biodiésel en hidrógeno utilizando bacterias. Este proceso biotecnológico representa una oportunidad para cerrar el ciclo de producción de manera eficiente y sostenible. A través de un enfoque que integra biotecnología y economía circular, se espera que estas innovaciones fomenten nuevos modelos de producción de energía limpia, posicionando a España como un referente en el desarrollo de tecnologías sostenibles.