Un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de California, Berkeley, ha hallado etanol en el néctar de diversas especies de flores, detectándose en el 48 % de las muestras analizadas. Aunque las concentraciones son bajas, alcanzando un promedio de 0,016 % en peso, este etanol resulta significativo para organismos como los colibríes, que consumen grandes cantidades de néctar a diario. Estos pequeños pájaros podrían llegar a ingerir hasta 0,2 gramos de etanol por kilo de peso, aunque su rápido metabolismo evita que sufran efectos embriagadores.

Los investigadores sugieren que, en lugar de buscar embriagarse, la presencia de alcohol en el néctar podría influir en el comportamiento y las decisiones alimenticias de los polinizadores. Este hallazgo se inserta en un contexto más amplio, donde se explora la relación entre polinizadores y las plantas, revelando que este líquido azucarado es en realidad un ecosistema complejo que incluye microbios y otros compuestos químicos. La investigación se enmarca dentro de un proyecto de cinco años financiado por la National Science Foundation que busca entender más sobre las adaptaciones de los colibríes a dietas peculiares.