Un reciente informe de la Unión Internacional contra el Cáncer (UICC) revela que la contaminación del aire está asociada a un incremento del riesgo de varios tipos de cáncer, superando la noción común de que solo afecta al pulmón. La exposición a partículas finas (PM2,5) aumenta el riesgo de desarrollar cáncer en un 11%, con cifras alarmantes como un 32% para el cáncer de hígado y un 18% para el colorrectal. Además, se han observado vínculos con cánceres de riñón, vejiga y cerebro.

Las partículas más grandes (PM10) también suponen un riesgo, aumentando en un 10% la probabilidad de cáncer. Las mujeres y los niños son especialmente vulnerables debido a su exposición prolongada al humo de combustibles sólidos. La UICC hace un llamado a los gobiernos para que implementen políticas energéticas y de salud pública que reduzcan la contaminación atmosférica y protejan a las comunidades más afectadas.