El 28 de abril, la situación climática en España estará dominada por una fuerte inestabilidad atmosférica que llevará a tormentas, chubascos intensos y riesgo de granizo en diversas regiones del país. Esta inestabilidad es provocada por la llegada de una masa de aire subtropical que fomenta el desarrollo de nubosidad activa, afectando particularmente a áreas como Galicia, Castilla y León, y Castilla-La Mancha. La AEMET indica que la jornada será inusualmente dinámica, con tormentas que podrían generar precipitaciones localmente fuertes y viento intenso.

La calima influirá en la calidad del aire en el sur peninsular y Baleares, ocasionando lluvias de barro que arrastrarán polvo sahariano. Este fenómeno, cada vez más frecuente en primavera, puede reducir la visibilidad y afectar el entorno urbano. A medida que el día avanza, se espera que las temperaturas experimenten descensos en la mitad sur y aumentos en el norte de Galicia y Asturias, mientras el viento, especialmente en zonas costeras, podría alcanzar rachas muy fuertes en regiones como Galicia y Almería. Este patrón es característico de situaciones primaverales, con una combinación de calor, humedad y actividad convectiva.