Un análisis de Greenpeace Internacional ha expuesto que hasta el 30% de los delegados en encuentros esenciales para la protección de los océanos son representantes de la industria pesquera. Este informe coincide con la Tercera Comisión Preparatoria del Tratado Global de los Océanos, donde se determina el futuro legislativo de las aguas internacionales. A medida que se acerca la Conferencia de las Partes (COP) de los Océanos en enero de 2027, aumenta la preocupación sobre cómo la influencia del lobby pesquero puede obstaculizar la conservación del océano.
Los datos indican que, entre 2021 y 2025, casi un 29% de los delegados estaban vinculados a la industria pesquera, lo que les permite participar directamente en discusiones cruciales donde se fijan cuotas de captura y se implementan medidas de protección. Este acceso privilegiado genera un conflicto de intereses, ya que son los mismos actores que han contribuido a la sobreexplotación de los recursos marinos los que están en el centro de la toma de decisiones. Greenpeace ha instado a adoptar medidas urgentes para mitigar esta situación, como limitar el tiempo de respuesta de las Organizaciones Regionales de Ordenación Pesquera (RFMO) sobre propuestas de conservación y exigir la transparencia en los intereses de todos los delegados.