En Galicia, los incendios forestales han causado la destrucción de 600 hectáreas, impactando gravemente en localidades como Padrón (A Coruña), donde se ha estabilizado un incendio, y Boborás (Ourense), donde el fuego sigue activo pero se ha desactivado la alerta por proximidad a viviendas. Además, en Xermade (Lugo) se requiere una importante movilización de recursos para controlar un incendio que aún no ha sido estabilizado. Recientemente, las condiciones meteorológicas han dificultado aún más el trabajo de los equipos de extinción.

En total, más de 13 incendios activos han sido registrados en España, con Galicia y Cataluña siendo las regiones más afectadas. Para mitigar los daños, las autoridades han activado protocolos de evacuación preventiva para proteger a los residentes en áreas cercanas a las llamas. La extinción en Galicia involucra a un considerables recursos, destacando la participación de 76 agentes, 7 técnicos, 5 palas, 8 helicópteros y 7 aviones, reflejando la intensidad del problema y la movilización necesaria para combatir el fuego.