En los primeros 100 días de 2026, un total de 22.087 hectáreas se han visto afectadas por incendios forestales en España, representando el 23,4% del terreno quemado en toda la Unión Europea, que suma un total de 94.352 hectáreas. Este incremento es preocupante, pues supera en un 40% la superficie calcinada en 2025, donde se registraron aproximadamente 15.000 hectáreas en el mismo periodo. Se han contabilizado 182 incendios, con hasta el 70% clasificados como intencionados, lo que sugiere conflictos relacionados con el uso del suelo.

Particularmente grave ha sido la situación en el noroeste del país, donde comunidades como Asturias y Cantabria han experimentado un aumento del 143,8% en el área quemada respecto al año anterior, con unas 2.304 hectáreas arrasadas solo en Asturias hasta abril. La intensidad de los incendios ha crecido, con una superficie media quemada de 22,9 hectáreas por incendio, lo que evidencia una mayor capacidad de propagación del fuego. Además, estos incendios han afectado principalmente a matorrales y monte bajo, que actúan como combustible.

La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha instado a la máxima precaución ante el riesgo de que la temporada de incendios se vuelva más crítica debido a las condiciones climáticas adversas. Con un número creciente y más intenso de incendios, la necesidad de mejorar las políticas de prevención, vigilancia y gestión forestal se hace más urgente.