El condado de Douglas, en Colorado, ha inaugurado el Greenland Wildlife Overpass, un innovador puente ecológico diseñado para permitir que la fauna cruce la autopista I-25 de manera segura. Esta estructura, que conecta 39.000 acres de hábitat, busca mitigar el alto número de colisiones vehiculares con animales, que alcanzaba una media de un accidente diario durante las temporadas de movimiento de fauna. Con un atractivo diseño cubierto de tierra y vegetación, el overpass es considerado el más grande de Norteamérica y está destinado a especies como alces, ciervos y pumas.
Este ambicioso proyecto, cuyo coste de construcción fue de 15 millones de dólares, fue desarrollado en el marco del Wildlife Crossings Pilot Program, financiado a nivel federal. Además de ser una solución a los atropellos, esta infraestructura es un paso hacia la movilidad sostenible, destacando la importancia de la conectividad ecológica. Al integrar el diseño del puente y las necesidades de las especies, se espera que esta obra no solo reduzca la siniestralidad, sino que también fomente un entorno más seguro y saludable para animales y conductores por igual.