El IMDEA ha logrado revolucionar la gestión de residuos plásticos del sector automovilístico al convertirlos en materia prima para la industria a través de una innovadora técnica conocida como hidropirólisis catalítica. Este proceso descompone plásticos complejos que antes se desecharían en vertederos o se incinerarían, generando aceites industriales de alta calidad que pueden ser reutilizados en refinerías y en la industria química. Este avance no solo permite cerrar el ciclo de materiales, sino que también mejora significativamente la calidad de los productos finales gracias a la reducción de halógenos.
La investigación, parte del proyecto CIRPLACAR, financiado por el Ministerio de Ciencia y la Unión Europea, destaca la importancia de tecnologías que promueven la economía circular al reintegrar el carbono de los residuos plásticos en las cadenas de valor industriales. Los nuevos catalizadores basados en zeolitas, combinados con metales como el paladio y el hierro, son clave para eliminar compuestos problemáticos y mejorar el rendimiento del proceso de reciclaje. Este avance de IMDEA podría marcar un hito en la sostenibilidad del sector automovilístico y en la lucha contra la contaminación por plásticos.