El informe de Greenpeace, titulado "Energía para vivir mejor", propone que España logre un sistema energético completamente renovable para 2040, argumentando que podría lograr esta meta diez años antes que otros países europeos. Según el análisis, esto permitiría una reducción del 39% en la demanda de energía, lo que se traduce en un ahorro económico significativo de 25.000 millones de euros anuales en inversiones y combustibles. La estrategia se basa en tres pilares fundamentales: suficiencia, eficiencia y el uso exclusivo de energías renovables.

Greenpeace destaca que este modelo no solo sería económicamente viable, sino que también contribuiría a frenar la emergencia climática y mejorar la salud pública al reducir la contaminación en las ciudades. La oenegé insta al Gobierno español a liderar el abandono global de combustibles fósiles y propone un "Contrato Social Verde" que garantice un acceso universal a los servicios energéticos como un derecho básico. La presentación de este informe coincide con la inminente Cumbre de Santa Marta en Colombia, donde se discutirán estrategias globales para reducir la dependencia de los combustibles fósiles.