La electrificación de la economía se ha convertido en un tema prioritario para 70 grandes empresas y asociaciones en Europa, que representan unos 800.000 empleos. Estas compañías, que incluyen a Iberdrola, Google, Amazon y Coca-Cola, han solicitado a la Unión Europea que refuerce las políticas de electrificación y evite retrocesos que puedan frenar la transición energética. Las empresas consideran esencial aumentar el uso de electricidad limpia en sectores como el transporte, la industria y los edificios, estableciendo un objetivo de alcanzar un 50% de electrificación para el año 2040.

Además, alertan sobre la dependencia de Europa de combustibles fósiles importados y la volatilidad geopolítica, sugiriendo que una aceleración en la electrificación puede reducir esta dependencia y fomentar nuevas industrias vinculadas a tecnologías renovables. Para lograr este cambio, piden eliminar obstáculos regulatorios y económicos que dificultan el avance, así como mantener metas climáticas ambiciosas para guiar la inversión en energías limpias y almacenamiento energético. Las compañías enfatizan que la estabilidad regulatoria y un marco favorable son cruciales para facilitar las decisiones empresariales en este ámbito.

En un contexto donde China avanza rápidamente en tecnologías limpias, la declaración de estas empresas representa una llamada de atención para la Unión Europea, que debe preparar nuevos objetivos climáticos y energéticos resguardando su competitividad en el escenario global.