La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) ha advertido sobre la falta de sostenibilidad del auge en la energía fotovoltaica en España, pronosticando una fuerte caída en la entrada de nuevos generadores a partir de 2027. En su segundo Observatorio de indicadores del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) hasta 2030, el profesor Diego Rodríguez destaca que, aunque la capacidad instalada de fotovoltaica casi multiplicó por diez la de energía eólica en 2025, esta expansión enfrenta serias limitaciones. La caída sostenida de los precios de la energía y el aumento de los vertidos generan incertidumbre sobre la rentabilidad de los proyectos, que ya están en el umbral de viabilidad.
Sin embargo, se prevé un avance en la implementación de baterías a partir de 2026, aunque Fedea subraya que esto no será suficiente para lograr los objetivos del PNIEC. La generación eólica, por su parte, está significativamente alejada de las metas establecidas en dicho plan. El informe también hace hincapié en la necesidad de mejorar los procesos administrativos para facilitar el desarrollo de nuevos proyectos, así como de potenciar el almacenamiento energético. Además, se indica que el sector del transporte representa uno de los mayores retos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 32% para 2030, ya que ha mostrado un aumento en sus emisiones desde 2021, a diferencia del progreso observado en la generación eléctrica.