El déficit de viviendas en España, que asciende a aproximadamente 700.000 unidades, se agrava cada año. En contraste, China ha demostrado que es posible responder a emergencias habitacionales con la construcción rápida y eficiente de infraestructuras, como el hospital Huoshenshan en Wuhan, edificado en solo diez días. A pesar de la urgencia en España, el proceso de obtención de licencias de obra puede demorarse hasta dos años, lo que dificulta la solución a esta crisis habitacional. Además, el sector de la construcción enfrenta un déficit significativo de mano de obra, con un 65% de los albañiles mayores de 45 años.
El author propone la adopción de la construcción industrializada como una estrategia fundamental para resolver el problema. Esto incluiría la formación en escuelas profesionales, la creación de fábricas de construcción modular, y la mejora en las condiciones laborales. Con el apoyo de fondos europeos, se sugiere implementar procesos más ágiles y digitales para la aprobación de licencias, lo que podría acelerar la construcción y, en última instancia, reducir los precios de la vivienda al aumentar la oferta. Es crucial que España deje atrás una cultura que prioriza el ladrillo como activo financiero y apueste por un modelo que favorezca la producción y la innovación para garantizar viviendas asequibles para su población.