En la Amazonía peruana, el río Shanay-timpishka, conocido como el "río hirviente", presenta temperaturas extremas que pueden llegar hasta casi 100ºC. Este fenómeno geológico está generando preocupación entre los científicos, quienes están utilizando este río como un laboratorio natural para comprender el posible futuro de los bosques tropicales bajo el calentamiento global. Investigaciones recientes han mostrado que por cada grado Celsius que aumenta la temperatura, la diversidad de árboles en las cercanías del río disminuye en aproximadamente un 11%.
Este cambio en la composición de especies está llevando a zonas más secas y con vegetación más baja, transformando la Amazonía en un ecosistema menos diverso y más propenso a cambiar su función ecológica. A pesar de que algunas especies pueden adaptarse a condiciones más cálidas, la mayoría de los árboles no podrán resistir un calentamiento extremo, lo que representa un grave riesgo para la biodiversidad de la región. El Shanay-timpishka es, por tanto, no solo un fenómeno curioso, sino una advertencia sobre cómo el cambio climático puede afectar gravemente a uno de los ecosistemas más importantes del planeta.