El proyecto LandaGO está impulsando la movilidad autónoma rural en Gipuzkoa con el objetivo de transformar el transporte en municipios con dificultades de conectividad. La iniciativa ha iniciado una fase de monitorización y asistencia remota que permitirá evaluar el rendimiento del vehículo en circunstancias reales de circulación, convirtiéndose en un referente europeo en este ámbito. Esta etapa incluye la supervisión del comportamiento del coche autónomo en carreteras con desafíos como pendientes pronunciadas y curvas cerradas.

La conectividad constante entre el vehículo y el centro de control es fundamental para garantizar la seguridad. Las pruebas actuales se centran en evaluar factores como la latencia y la transmisión de vídeo en tiempo real, esenciales para la operación consensuada. Las simulaciones de situaciones cotidianas, incluyendo obstáculos reales, están perfeccionando los algoritmos de conducción autónoma y validando la capacidad del sistema.

El interés de fabricantes como Volkswagen y Renault, así como el de Dinamarca, resalta el potencial internacional de LandaGO. Este proyecto no solo puede ofrecer soluciones de movilidad efectivas en zonas rurales, sino que también contribuir a enfrentar desafíos como la despoblación y la falta de servicios de transporte, mejorando así la calidad de vida de los habitantes de estas áreas.