El Plan Social para el Clima, recientemente presentado en Madrid por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, prevé movilizar más de 9.000 millones de euros en inversiones hasta 2032. De esta suma, aproximadamente 4.700 millones se destinarán a la vivienda, enfocándose en ayudar a los hogares más vulnerables a incorporar la transición energética, así como a la construcción de nueva vivienda social con altos estándares energéticos. Por otro lado, cerca de 4.300 millones se dirigirán a la descarbonización del transporte, modernizando el sector y facilitando un abono único para el uso del transporte público.

El presidente enfatizó la importancia de abordar la transición ecológica con justicia social, sugiriendo que no se debe elegir entre la viabilidad económica y la sostenibilidad ambiental. Este plan también incluye el apoyo a comunidades energéticas y el autoconsumo colectivo, buscando democratizar el acceso energético. Adicionalmente, se prevé que el proyecto reciba cofinanciación del Fondo Social para el Clima de la Unión Europea, lo que subraya su alineación con las políticas climáticas europeas y la necesidad de cumplir con la normativa del bloque.

La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, destacó que el plan se encuentra en tramitación y estará en audiencia pública hasta finales de junio, con la intención de enviar una propuesta a Bruselas antes de finalizar el año. Asimismo, el ministro de Transportes, Óscar Puente, señaló que garantizar la movilidad es esencial para la cohesión social, señalando que el 77% de la población tiene acceso a ella en entornos urbanos, comparado con un 6% en áreas rurales. Esto pone de manifiesto la necesidad de que el plan priorice también al ámbito rural para lograr una verdadera cohesión territorial.