Investigaciones lideradas por la Estación Biológica de Doñana–CSIC indican que el 'invasivorismo', práctica que implica consumir especies invasoras, no es una estrategia efectiva para mitigar su expansión. A pesar de las campañas mediáticas que promueven el consumo de especies como el pez león y el cangrejo rojo, los científicos señalan que estos enfoques pueden generar incentivos para mantener las poblaciones invasoras en lugar de erradicarlas, ya que el negocio asociado a su explotación puede ralentizar los esfuerzos de control.

El estudio, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, destaca que los intereses económicos a menudo chocan con los objetivos de gestión de las especies invasoras, convirtiendo el problema en un dilema. Aunque el consumo de estas especies pueda parecer una solución práctica, los investigadores advierten que, en muchos casos, genera resistencia a la reducción de sus poblaciones, además de que no existen ejemplos concretos que demuestren la efectividad de tal estrategia.

Los autores instan a optar por una gestión informada y a largo plazo, que contemple el conocimiento ecológico y socioeconómico, resaltando que abordar las invasiones biológicas requiere políticas coordinadas y un profundo entendimiento científico sobre el problema, ya que las soluciones simplistas rara vez resuelven las complejidades ambientales involucradas.