Un estudio publicado en Nature Ecology & Evolution advierte que, si no se reducen de manera urgente las emisiones globales, el cambio climático podría resultar en la pérdida del 36% de la biodiversidad terrestre para el año 2085. Este impacto no se debe solo al aumento de temperaturas, sino a la acumulación de eventos extremos como olas de calor, incendios, sequías e inundaciones, que intensifican el daño a especies y hábitats.

Las proyecciones indican que para 2050, el 74% de los animales terrestres enfrentará condiciones de calor extremo, lo cual es especialmente preocupante en regiones críticas para la biodiversidad, como la Amazonía y África. El estudio también destaca que, si se toman medidas significativas para alcanzar emisiones netas cero a mediados de siglo, se podría reducir el impacto sobre los hábitats afectados a solo el 9% en lugar del 36%. Esto resalta la importancia de actuar en esta década para evitar daños irreparables en los ecosistemas y en la vida en el planeta.